|

|
La Asociación Galega de Amigos do Camiño de Santiago presenta en esta web los itinerarios de los Caminos a Santiago que recorren la Comunidad Autónoma de Galicia. Con una excepción: El Camino Portugués a Santiago. Cuando la Asociación culminó, el año 1993, los trabajos de investigación, recuperación y señalización del trazado gallego del Camiño Portugués a Santiago, nos dimos cuenta de que el Camino quedaba incompleto, le faltaba su alma, su razón de ser: Portugal. Es por ello que la asociación acordó emprender la investigación del tramo Ponte de Lima- Valença do Minho, ofrecer nuestra experiencia y nuestro trabajo para dejar luego que nuestros amigos portugueses prosiguieran la investigación hacia el Sur. Para ello contamos con el decidido y entusiasta apoyo de un núcleo de personas en Valença que luego pasaron a constituir la que sería primera asociación de amigos del Camino de Portugal: La Associaçao de Valença do Minho dos Amigos do Caminho de Santiago.
|
|
|
 |
Así, en la primavera de 1995, ambas asociaciones presentamos el trabajo de recuperación del tramo Ponte de Lima-Valença en lo que constituyó la ponencia central del III Encontro Sobre os Caminhos Portugueses a Santiago. Así, seguramente por primera vez en la historia, españoles y portugueses, gallegos y minhotos, "navegamos" juntos, aunque lo hiciéramos por los encharcados caminos de Labruja, de Rubiaes, de Sao Bento da Porta Aberta...
Es por ello que consideramos ese trazado tan nuestro como el que une Padrón y Compostela, por eso lo incluimos aquí. Nuestro agradecimiento al Padre Manuel Días, Alberto Pereira de Castro, Rafael Estanqueiro, Manuela Salvadores, Vitor Salvador y a tantos hermanos portugueses que nos ofrecieron su hospitalidad, nos abrieron sus puertas y nos dieron el bien más preciado: su amistad. Confiamos en que más pronto que tarde fructifiquen los trabajos que nos permitan incluir aquí la completa recuperación del trazado al sur de Ponte de Lima. Te invitamos, peregrino, a recorrer con nosotros un Camino humilde pero bellísimo, que por antiguos bosques, calzadas romanas, cruceiros y petos de ánimas te llevará hasta Compostela a través de lo más profundo, de lo más íntimo, de la vieja Gallaecia. Desde que recuperamos las antiguas sendas de la vía portuguesa venimos reivindicando este Camino como el Camino de los Trovadores. Si el Camino Francés es el Camino de la épica, el Camino Portugués es el Camino de la lírica. No encontrarás, peregrino, las mesetas desoladas, las altas cimas que jalonan la Vía Francígena, ningún Carlomagno, Mio Cid o Roldán te saldrá al paso. Pero en lo profundo de bosques ancestrales, al pie de las gradas de los cruceros seculares en los dulces atardeceres de estas tierras del Finisterrae, percibirás la sombra amable de los trovadores medievales galaicos, de Meendinho, de Martín Codas, de Bernal de Bonaval, intercambiándose "cantigas de amigo" mientras el sol se apaga en los líquenes milenarios de la piedra labrada. Este es el Camino que te presentamos, peregrino jacobeo. Que tengas el mejor de los Caminos. Y si estas notas te ayudan a llegar con bien, te hacemos a cambio la petición, que por siglos y siglos, han recibido los peregrinos del Hijo del Trueno desde el borde del Camino: ¡ Rezad por nosotros en Compostela! Que así sea, ¡Ultreia e sus Eia!. |
PONTE DE LIMA - TUI 39 Kms.
Nota previa: La distribución de etapas que realizamos aquí es meramente indicativa y está absolutamente en función de los albergues disponibles a día de hoy (Enero 2003) Ten en cuenta que está en construcción un nuevo albergue en Porriño (abrirá en verano de 2003) y en proyecto otro más en Caldas de Reís. De todas formas toma esta distribución como aleatoria (aunque fruto de alguna experiencia), que en el Camino de Santiago, como no podía ser otra cosa, el libre albedrío es el rey y la santa voluntad emperadora de toda iniciativa. EL ITINERARIO Tu Camino entra en Ponte de Lima por la Puerta y Rúa do Souto, aborda el ábside de la Igreja Matríz y prosigue por las Rúas Direita y Fonte da Vila para recorrer pronto la vieja Ponte Romana. Dejas a tu derecha la Igreja de Santo Antonio, un zig-zag y, siguiendo las flechas amarillas, te internas enseguida por el antañón Caminho das Tojeiras, restos del trazado de la Vía Romana XIX del Itinerario de Antonino. Toma precauciones, el suelo suele estar muy embarrado por espacio de 1 kilómetro. Vas dejando atrás antiguas quintas (palacios) de la hidalguía limiana: Quinta de Sabadao, Quinta de Pomarchao... A tu derecha siempre el río Labruja. Disfruta de la belleza y de la serenidad del ubérrimo valle que te envuelve, rodeado de olivos centenarios. Pronto, por Cancelinhas, alcanzaras Arcozelo. Más olivos, rodea la iglesia y sorpréndete en el ábside con los signos de los canteiros. Entre ellos, algo excepcional, un brazo porta una enorme maza de guerra. Desde Arcozelo el Camino describe un amplio arco hasta el famoso Ponte da Geira. Lo cruzas, dejas ya el Labruja a tu izquierda, y pronto te internas, en el lugar de Boavista, hacia Coutada, Ribario, Carvalho Mouco y Moinho do Folao. El Camino, por veces, es aquí un humilde trillo acosado por los muros de las fincas que lo circundan. A tres kilómetros de la Ponte da Geira te encontrarás con la nueva autopista, que debes salvar por un paso inferior. Hasta aquí todo ha sido camino de tierra, jalonado con tramos de ese bello pavimento conocido como "calceta portuguesa". Pero ahora, por dos kilómetros, te verás obligado a seguir la carretera comarcal de Ponte de Lima a Cepoes. Giras al Este hacia el Ponte do Arco. Las flechas amarillas y un "peto de ánimas" te indican el buen Camino. Vas dejando a un lado las pequeñas capillas de S. Sebastiao y Nª Srª da Guía. La evocadora capilla de Nª Srª das Neves te indica el punto donde debes abandonar el asfalto. Inicias ahora una suave subida rodeado de inmensos pinares que, en los claros, te permiten seguir admirando el bellísimo valle que vas dejando a tus pies. Prosigues hasta Vinhó, dejando a tu izquierda los pequeños lugares de Casas Brancas y Espinheiro. Es aquí, en Espinheiro donde se separa la vía romana (ésta prosigue hacia la Portela Pequena do Labruja) del camino medieval, tu Camino, que se dirige hacia la Portela Grande do Labruja. En Vinho pasarás bajo un enorme y curioso "esteio" o pedrón que sostiene una viña, para llegar a uno de los lugares míticos del Camino Portugués: la Fonte das Tres Bicas, envuelta en leyendas de hadas, de peregrinos y de misterio. Una pronunciada subida te sitúa, al poco, en las proximidades de la Capilla de Santa Ana, después de atravesar los lugares de Olival y Bandeira. Es precisamente en este punto donde el Camino, envuelto en inmensos bosques de pinares, busca la Portela Grande do Labruja. Es la única subida relativamente importante que vas a afrontar hasta Compostela. Hasta cuatro pistas forestales mutilarán tu Camino, mientras subes hacia la Portela Sigue aquí fielmente las flechas amarillas, una cruz de muertos, "A Cruz dos Franceses", te confirmará el buen Camino en medio de una empinada subida. Por aquí fue donde el peregrino Nícola Albani, en el siglo XVIII, utilizando su bordón, acabó con la vida de un bandido que le asaltó en estos remotos parajes. Una última cuesta y te espera ya el alto y una vista grandiosa sobre el valle del Lima, que se extiende a tus pies. Estás próximo a la caseta del guarda forestal y ya todo será gozosa bajada hasta Rubiaes. |
|
|
En el descenso encontrarás los antiguos molinos de Cabanas, todavía en funcionamiento. Otro viejo puente, el de Agualonga, te sitúa ya muy cerca de la carretera Ponte de Lima-Valença que deberás seguir durante quinientos metros para alcanzar la Iglesia de San Roque - donde de nuevo se vuelven a encontrar la vía romana y el camino medieval- y continuar luego por un espeso bosque para llegar, al poco,a la Igleja de Rubiaes, magnífico ejemplar del románico y que ostenta, en el atrio, un miliario de Caracala. Estás en la mitad de tu etapa.
Abandonas la antigua iglesia y, tras trescientos metros de carretera, las flechas te llevan hacia el puente medieval de Rubiaes. Ojo al terreno, muy embarrado e invadido por pluviales de las fincas adyacentes. Tras pasar el puente sobre el Coura cruzas la carretera junto a un socorrido bar-tienda. El Camino continúa por el Couto das Cabras y la aldea de Pecene para desembocar en Sao Bento da Porta Aberta. Deberás bordear la parte posterior de la histórica capilla de S. Bento (siempre con la "porta aberta" a los peregrinos) y ya te recibe, de nuevo, un espeso bosque. Ve atento a las flechas. En el paraje donde se situaba la desaparecida Tasca dos Caldas, en Fontoura, de nuevo se separan la ruta romana y el camino medieval - es un continuo hola y adiós hasta Compostela-, siguiendo la primera a media ladera por el monte de Contença.. Tú Camino prosigue hacia Gontomil. Allí, a pocos metros de las ruinas de la Capilla de Nª Sra. da Guía, encontrarás una pequeña lápida, pegada a un muro, con una inscripción: "Este he o Caminho de Ponte", que te confirma el buen Camino. Desciendes ya hacia Fontoura. Antes, en el lugar de Pereira, encontrarás una casa en ruinas, a la izquierda de tu marcha. En una pared verás una de las imágenes más emblemáticas y conmovedoras del Camiño Portugués: La humilde imagen en madera de Nosso Sr. dos Caminhos. Al igual que el cruceiro de Amonisa, que encontrarás más adelante en Galicia, esta modesta imagen pintada en madera ha presidido siempre nuestros trípticos sobre este Camino, Nosso Sr. dos Caminhos protector de los caminantes y de los peregrinos. No ocultamos la particular devoción que nos inspira el humilde Cristo de los caminantes.
Ya en Fontoura, en el lugar de Barrio, te servirá de referencia la Capela do Sr. dos Aflitos. En su parte posterior un bellísimo cruceiro del siglo XVIII muestra los símbolos de la peregrinación en el fuste, vieira y bordón. En el pequeño jardín que rodea la iglesia, junto al Camino, una pequeña placa de piedra recuerda a Alfredo Jeremías Sampedro, nuestro querido compañero, que formó parte del equipo de la Asociación Galega que recuperó este Camino. Reza una oración en su recuerdo, el Apóstol te lo compensará. Por cierto, frente a la Iglesia de Fontoura hay una taberna, "A Taberna da Igreja". Pide un vinho verde y pregunta por Carlos Pedrosa. Si hay suerte y está de buen ánimo - cosa no muy frecuente, pero es cuestión de más vinhos verdes- pídele que te abra una puerta metálica que hay junto a la taberna. Esa puerta oculta el más extraordinario museo de acordeones y concertinas de la península ibérica. Si el propietario se sigue mostrando "animoso" y llega a tocar el acordeón, tendrás un anticipo del Paraiso. Desde Fontoura, sobre el trazado de una carretera vecinal, el Camino pronto gira a la izquierda (600 metros) para continuar por Passos hasta otro puente medieval, Ponte Pedreira, en Cerdal, y entrar ya en Tuido y en la carretera nacional. A los cien metros llegarás al lugar de Alberguería, en Arao.. Desde este punto hasta el antiguo embarcadero de peregrinos del Cais, en la ribera del Miño, el antiguo trazado desaparece después de atravesar, de nuevo, la carretera nacional en Conguedo. Por eso te aconsejamos continuar (2 kms en total) por la carretera nacional desde Alberguería para bordear la fortaleza de Valença. No te compliques, hazlo así. El viejo puente internacional te introduce ya en España y en Galicia. Ante ti está la antigua ciudad de Tui. Ganando el antiguo Puerto de Lavacuncas (sigue las flechas) deberás ascender hasta la catedral para llegar al albergue, que está junto a ella.
|
|
|
ALGUNAS NOTAS A ESTA ETAPA - Tienes suerte. En un espacio de 39 kms vas a cruzar tres espacios propuestos a la Unesco como Patrimonio de la humanidad: Los cascos urbanos de Ponte de Lima y los de Valença y Tui. Piérdete en ellos, tienen todo el encanto de las antiguas villas hidalgas. - No encontrarás grandes desniveles en tu Camino, en todo tu Camino hasta Compostela. Salvo la Serra de Labruja (que no es comparable, vg, a la subida a La Faba en el Camino Francés) no encontrarás ninguna otra subida que requiera un mediano esfuerzo. - Atención al barro, incluso en verano. Prácticamente todo el Camino discurre por antiguas corredoiras en las que muchas veces convergen las aguas de fincas colindantes. Si aceptas el consejo, utiliza botas. Y, aunque sea cómodo, olvidate de pantalón corto. El tojo, en ciertos tramos, puede ser un afilado y desagradable compañero de viaje. - Procura aprovisionarte en la pequeña taberna que existe junto a la Capilla de Nª Sra das Neves, como muy tarde. Tienes por delante la subida a Labruja y hasta cerca de Rubiaes no encontrarás nada. - En Ponte de Lima no hay albergue de peregrinos pero si algún que otro alojamiento limpio, barato y a buen precio. Pregunta en la Oficina de Turismo. Uno al que solemos acudir los peregrinos es al pequeño y sencillo hotelito de Maria das Dores Trigo. Crasto-Ribeira-4990-388 Ponte de Lima, Tel 258941617. Si no funcionara ese teléfono utiliza este otro: 918477142 Habitaciones con baño, limpio, buen precio, buen desayuno y mejor trato. Dejan todo dispuesto para que los peregrinos puedan madrugar y desayunar temprano. Respecto a Valença, tienes a tiro de piedra el albergue de Tui (ver siguiente etapa), pero dejan dormir en el polideportivo. Preguntad en la Cámara Municipal por Rafael Estanqueiro o Manuela Salvadores (Piscinas Municipales). - UNA AYUDA: El recorrido de esta etapa, entre P.de Lima y el albergue de Tui (39 kms) no está tal vez al alcance de todos. Para los que no queráis hacerla de un golpe, tomad nota: Más o menos a mitad de Camino, en San Roque, una vez bajada la Serra de Labruja, hay un pequeño hostalito, con gente muy acogedora, que viene a cobrar unas cuatro mil de las antiguas pesetas por una habitación limpia y con baño (desayuno bastante modesto incluído), está en el mismo Camino en la carretera de P.de Lima a Valença: Residencial O Repouso do Peregrino, teléfono 251943692, Estrada N-201 Valença-Ponte de Lima. SAN ROQUE, 4990-691 Rubiaes,Paredes de Coura. |
TUI - REDONDELA 30,5 Kms.
El Camino Portugués penetra actualmente en Galicia a través del viejo Puente Internacional. Trescientos metros más adelante, a la altura de una gasolinera, desciendes hacia el Miño para encontrarte pronto en el Embarcadero de Lavacuncas, o Puerto de la Fábrica, la primitiva entrada fluvial de peregrinos antes de la creación del Puente Internacional. Este punto es para nosotros el auténtico kilómetro cero del Camino Portugués en Galicia. Nuestras distancias kilométricas comienzan pues en Lavacuncas. Desde Lavacuncas, por antañones caminos (Camiño da Barca) y evocadoras calles, te vas internando en el casco antiguo de Tui hasta alcanzar la soberbia catedral. En una de las calles que la rodean (ver albergues) se encuentra el albergue de peregrinos. Tú continúas hacia el Convento de las Clarisas o de las Encerradas (no dejes de probar sus extraordinarios peces almendradas), atraviesas el pasadizo bajo el convento y, de súbito, tendrás ante ti una vista inigualable: las casas hidalgas de Tui y sus recoletos jardines, de los que surge el aroma del jazmín y el limonero y, al fondo, Portugal y toda la vega del Miño. Desde allí el Camino se dirige hacia el Norte pasando ante los conventos de Santo Domingo y San Bartolomé (el más antiguo de Tui). Por la vega del Miño, pronto alcanzas el puente medieval conocido como "Ponte da Veiga". No llegarás a cruzarlo, inmediatamente antes del puente el trazado gira a la izquierda, para entre bosques llegar a la vía del tren (cuidado al cruzarla) y a la N-550 (idem) para alcanzar la capilla de A Virxen do Camiño. Las obras de la nueva autopista no deben despistarte, sigue siempre las flechas, estas te llevaran hasta la encrucijada de Setecamiños y al histórico y solitario Puente de San Telmo. (7,400 Kms). Detén tus pasos, una humilde placa te recuerda lo siguiente: "Caminante: aquí enfermó de muerte San Telmo, en abril de 1246. Pídele que hable con Dios en favor tuyo". San Telmo, patrón de Tui y de Frómista, enfermó de muerte en ese paraje cuando se dirigía en peregrinación a Compostela. |
|
Desde el Ponte das Febres sigue el Camino que sale a la izquierda, es tu Camino. Por bosques sembrados por vegetación de ribeira, envuelto en un paisaje solitario y evocador, tus pasos te llevaran hasta la aldea de A Madalena (bar y tienda). A tu izquierda pronto alcanzas a ver la iglesia de Santa Columba de Ribadelouro, a la par que dejas a un lado las ruinas de la casa rectoral. Un sencillo calvario te acompaña ya en la dirección de otro puente medieval, el Puente de Orbenlle sobre el río Louro.Desde aquí inicias ya un suave ascenso tras superar un antiguo "paso de inverno" que te indica, una vez más, el auténtico lodazal en que se puede convertir el Camino en cualquier época del año. El "paso de inverno" es una sabia receta arquitectónica aldeana, presente en todos los caminos de Galicia, consistente en un camino paralelo de piedra y en alto, a modo de pequeño y rústico puente, que permite pasar y repasar las corredoiras en lo más crudo del invierno gallego. Agradecerás en muchos momentos su presencia.
Poco a poco el Camino se va acercando al tramo más demencial de todo el Camino Portugués a Santiago: El paso por el Polígono Industrial de las Gándaras de Budiño. El Polígono invadió el trazado del Camino Portugués. En nuestra investigación del Camino el año 1992 se trató de darle una alternativa a este tramo verdaderamente alienante, pero la configuración del terreno pantanoso de las Gándaras hicieron imposible (hasta el momento) esa alternativa. Paciencia pues, pero ten en cuenta que en la mitad del polígono (11 kms de Lavacuncas) hemos recuperado un lienzo del antiguo trazado (1400 metros) que va profundo, entre juncos y con terreno irregular, pero que alivia la aridez del paso por el polígono industrial. Una pasarela pronto te devuelve a las garras y al tráfico infernal de tu vieja conocida la N-550. Con precaución, a través de ella llegarás a Porriño (1,800 Kms de carretera). A tu derecha, poco después de la pasarela, observarás la Capilla de Nº Sra. da Guía. En su parte posterior hay una edificación abierta por un lateral. Es uno de los más antiguos cobijos de peregrinos. Cruzas el casco urbano de Porriño (toma la calle San Sebastián) muy atento a las flechas, la salida del pueblo es un auténtico caos, tu referencia debe ser siempre alcanzar la Capilla de las Angustias, desde donde te incorporas a la carretera Porriño-Redondela, para abandonarla enseguida en dirección a Amieiro Longo. Remontando el valle, alcanzas la mole del Palacio de Mos y la iglesia barroca de Santa Eulalia de Mos (km 21,440 ) . Allí encontrarás un bar. Te hará falta un descanso, inicias aquí la subida a la Rüa dos Cabaleiros, un cruceiro policromado y siempre florido te indicará el buen Camino. Con el valle al Este y a tus pies, invadido por la infinita serenidad del rural gallego, las flechas amarillas te llevarán hasta la capilla y carballeira de Santiaguiño de Antas, con buena fuente y bar cercano. A trescientos metros de la capilla, en pleno Camino, encontrarás uno de los miliarios que jalonaban la ruta romana, El Miliario de Saxamonde o de Vilar de Enfesta. Por carreteras asfaltadas, la ruta continúa hasta las proximidades del Bar Choles (dan comidas) por donde se interna en el profundo pinar que envuelve la meseta de Chan das Pipas. Aquí percibirás, a lo lejos, los primeros aromas del Atlántico. Desde el Chan das Pipas inicias una pronunciada bajada. De nuevo en tramo urbanizado, alcanzas otra vez la N-550 (Km 29,550 ). Siguiendo ya la carretera, pronto dejarás a tu izquierda los muros del antiguo convento de Vilavella para entrar ya en Redondela, donde deberás proseguir por las calles Pai Crespo y Queimaliños para llegar al albergue de peregrinos. (Casa da Torre, ver albergues).
ALGUNAS NOTAS A ESTA ETAPA - Si te es posible, piérdete en Tui y disfruta de uno de los cascos históricos más asombrosos y desconocidos de Galicia. No te damos consejos, piérdete en sus calles, busca sus iglesias. - A diferencia de la anterior etapa, no tendrás problema alguno de aprovisionamiento en todo el recorrido. Por tanto no cargues con agua ni con alimentos, no tiene sentido. - En este tramo se pasa del cielo (Puente de San Telmo-Orbenlle) al infierno más desatado (Polígono Industrial de Porriño) sin solución de continuidad. Tómalo con calma, te esperan días de gloria. - Tal vez sea la etapa en que encuentres más asfalto. Pero en su mayoría son carreteras secundarias y con poco tráfico. (Vg. Amieiro Longo-Chan das Pipas). - Redondela ha sido siempre la joya de la Ría de Vigo. Su especialidad son los "chocos" en su tinta. No renuncies a ellos. - Nuestro kilometraje puede que difiera de los mojones de la Xunta. Lo sentimos, pero es nuestro kilometraje, lo seguiremos en todas las etapas. Respecto al perfil, etapa llana salvo la suave subida a Santiaguiño de Antas. ACTUALIZACIÓN EN ABRIL DE 2004: El nuevo albergue de Porriño (ver sección "albergues" de esta misma web) permite, a quien lo estime así, hacer parada y fonda en Porriño. |
REDONDELA - PONTEVEDRA 17,6 Kms.
Tu Camino sale de Redondela tras recorrer la plaza de la Alfondiga (a los pocos metros tienes la emblemática Iglesia de Santiago), Rúa do Cruceiro y Rúa da Picota, que te llevan por todo el casco antiguo hasta dejarte al lado de la capilla de Santa María. Atento aquí, deber cruzar la N-550 e internarte de nuevo en el Camino, que sale a tu izquierda. Dejarás atrás un aserradero y un pequeño puente sobre el río Raxeiro para superar la vía del ferrocarril (Km 32,900) ya en Cesantes. El Camino se interna de inmediato en una bella fraga hasta enlazar con la Rúa do Areeiro, de nuevo despliega toda tu atención, aquí deberás cruzar de nuevo la N-550 (Km 33.600), para encontrarte con uno de los puntos problemáticos del trazado. Sencillamente, han puesto una escuela encima del Camino, así que cumple un pequeño rodeo por la carretera del Viso (atento a las flechas) hasta encontrar de nuevo la ruta a la altura de un área recreativa con abundantes mesas de piedra y buena fuente (Km 34,300). A partir del área recreativa marcharás envuelto por un bosque de pinos y un soberbio entorno paisajístico, con la Ría de Vigo y la Isla de San Simón a tus pies. A la izquierda, en el lugar conocido como "Eido dos Mouros, verás las ruinas de una de las antiguas casas de postas que jalonaban la ruta. Flanqueado por grandes muros, desciendes hacia el lugar conocido como Setefontes donde deberás proseguir (durante 700) metros por la N-550. Ya estás en Arcade, patria de las mejores ostras de Galicia, y donde la arquitectura rural de la Galicia del Sur conjuga como en ninguna otra parte el sabor campesino con el marinero. Por la Rúa y fuente de Lavandeira te vas introduciendo en el casco urbano, cuajado de jardines donde reinan los naranjos, la camelia y el limonero. Sin sentirlo, te encontrarás pronto ante el antiguo e histórico Puente de Sampaio (Km 38,300). Aquí el pueblo gallego derrotó a las huestes del Mariscal Ney en la guerra de la independencia, dando como resultado, entre otros, que todo perro de caza gallego que se precie haya sido bautizado desde entonces con ese nombre: Ney. |
|
Atraviesa el puente y ya te encuentras en el núcleo de Pontesampaio. De inmediato encontrarás una taberna marinera. Aprovecha el momento, no encontrarás más bares hasta Pontevedra (aunque no tendrás problemas respecto al agua, todo el tramo es una auténtica fiesta de fuentes y magnífica agua). Tú Camino sale a cien metros del puente, a la izquierda y en ascenso, siguiendo por la Rúa do Concello y el florido cruceiro de Ballota, continúas hacia otro cruceiro, el de O Souto, para cruzar la carretera del cementerio y admirarte, al poco, ante el bellísimo puente medieval de A Ponte Nova. Aquí da comienzo uno de los tramos más bellos del Camino Portugués, A Vrea Vella da Canicouba, antiquísimo camino frecuentado desde las épocas más remotas y donde podrás percibir las profundas huellas de los carros sobre las viejas losas. Por parajes solitarios, amenizados a menudo por una bien conservada vegetación autóctona, el trazado te llevará hasta donde se ubican los restos (sólo queda la base) del cruceiro de Cacheiro (Km 41,00), situado sobres unas peñas en una vieja e histórica encrucijada que también conduce a los romeros que se dirigen a la romería de Nª Sra. de Amil.
Comienzas aquí una gozosa bajada, siempre rodeado por inmensos pinares, llenos de bruma por las mañanas, hacia los fértiles valles de Alcouce y Boullosa, bordeando las ruinas de otra casa de postas. Poco a poco el paisaje se humaniza, dejarás atrás numerosas fuentes, abrevaderos y un rural donde las viñas son las reinas sin disputa de una naturaleza ubérrima. Al topar una pista de la Diputación Provincial, que sube a La Canicouba, el trazado gira a izquierda, cruza la carretera que lleva a Santa Marta y por Santa Columba de Bértola, en las proximidades de la fábrica "Sales del Sur", se acerca ya a Santa Marta de Ganderón (Km 44.600) siguiendo el valle del Tomeza.. La humilde capilla de Santa Marta te señala el buen Camino para introducirte, a cincuenta metros, en la carretera de San Andrés de Figueirido a Pontevedra, que deberás seguir cruzando los lugares de Pobo , Tomeza (Km 45,300) Ponte Condesa (Km 46) y Ponte Couto (Km 46.900). Ahí atravesarás una nueva carretera, la de Marcón, y poco a poco te vas introduciendo en Pontevedra, la antigua Pons Véteris. Cien metros antes de la estación de ferrocarril, en pleno Camino, verás a la derecha el albergue de peregrinos (ver albergues).
ALGUNAS NOTAS A ESTA ETAPA - Al igual que en la etapa portuguesa (y extenderíamos esa recomendación a todos los tramos gallegos), usa botas, encontrarás terreno muy desigual y, con toda seguridad, mucho barro en A Canicouba. El perfil prácticamente llano, excepto la suave subida a la Canicouba. - Aunque la parte final de la etapa discurre por carretera, casi toda ella sigue viejos caminos. Particularmente interesantes los núcleos de Arcade y Pontesampaio. - Nada de relajarse en Santa Marta de Gandarón, los "canes de palleiro" que allí habitan tienen a gala atacar por la retaguardia a los peregrinos. Se han producido verdaderas levitaciones. - Al igual que te recomendamos en Tui, piérdete en Pontevedra, la ciudad de la Virxen Peregrina. Tiene todo el encanto de las viejas ciudades provincianas europeas. Imprescindibles sus viejas plazas - de Teucro, de La Leña, de la Ferraría - y sus antiguas iglesias - Santa María (XIV), Convento de San Francisco (XIII-XIV), Capilla de la Peregrina (XVIII)- . - No dejes de ver, en el Convento de San Francisco, el hermoso sepulcro del caballero, trovador y almirante de la mar D. Paio Gomez Chariño. Es el autor de una de las más extraordinarias canciones sobre el Camino de Santiago: ¡ Ai Santiago, padrón probado, vós me adugades o meu amado! Cuelga, ten la bondad, sus versos de tu mochila. |
PONTEVEDRA - PADRÓN 38 Kms.
Saliendo del albergue de Pontevedra, deberás encaminarte hacia la rúa Virgen del Camino y Capilla de la Peregrina, las rúas Soportales, Real y la Rúa del Puente te dejan ya sobre el Puente del Burgo, en la salida Norte de la ciudad. A doscientos metros del puente debes internarte por la Rúa da Santiña, tu Camino. Hasta hace pocos años era todavía posible pisar el antiguo enlosado medieval.. Continúas, paralelo a la vía del ferrocarril, hasta el lugar de Pontecabras, dejando a la izquierda el río Cabras y las instalaciones de la fábrica "Cros". Cruzas, en este punto, la vía del ferrocarril por un túnel inferior. El trazado se dirige decididamente hacia el Norte, en suave ascenso entre pinos y eucaliptos, hasta alcanzar la iglesia y rectoral de Santa María de Alba, con una imagen del Apóstol en el cementerio parroquial. Estás próximo al antiguo lugar de Goxilde, donde el Arzobispo Xelmírez descansó con sus huestes, camino de Compostela, después de efectuar su famoso "Pío Latrocinio" de reliquias en Braga. Una carretera te lleva hasta San Caetano (500 metros desde la rectoral). Muy cerca de la modesta Capilla de San Caetano, el Camino se interna por uno de los tramos más auténticos y evocadores de todo el trazado. Te servirán de señal las instalaciones de una granja avícola. Entre parras y pinares irás pasando las pequeñas aldeas de Liborei y Castrado. El Camino se hace aquí cada vez más solitario y hundido , te envuelve ya una masa de bosque autóctono, por todas partes te llegará el rumor del agua que surge en mil manantiales. La soledad y el silencio será la pauta en todo este tramo. Ve atento al suelo, irregular y encharcado, por veces tendrás que bordear la profunda congostra embarrada en que se ha convertido el Camino. Una antigua y bellísima "pontella", en el lugar conocido como Pozo Negro (sobre el Rego del Pozo Negro, Km 56) da paso a una suave subida hasta encontrar, de nuevo, la vía del ferrocarril, entre un mar de mimosas. Pronto estarás en el Lombo da Maceira para entrar enseguida en la aldea de San Mauro (lugar donde históricamente se efectuaba el cambio de cabalgaduras). A la salida de San Mauro hay un área de descanso con muy buena fuente. Ahora, por carretera solitaria, te diriges hacia San Mamed de Portela, un antiguo cruceiro te indicará el buen Camino. Por Ponte Valbón saldrá a tu encuentro uno de los enclaves míticos del Camino Portugués, el Cruceiro de Amonisa, desde donde Santiago, en el fuste, te indica el Norte mirando hacia Compostela. |
|
A la altura del Km 60, a la izquierda y en lo alto, divisarás la iglesia románica de San Martiño de Agudelo, mientras te envuelve la paz de un rural apacible y solitario. Ve atento a la señalización a partir de ese punto, el trazado marcha en continuo zig-zag por mor de las reiteradas invasiones sufridas por fincas de particulares hasta declinar, de nuevo, hacia la N-550 (Km 63,100) a la altura de Monllo. Un peto de ánimas y la Capilla de Santa Lucia, te sacan de la carretera.
Vas otra vez entre praderías y viñedos, sin apenas sentirlo te encontrarás en Tibo, con buena fuente y soberbio cruceiro a la salida de la aldea. Muy cerca, Caldas de Reís te recibe ofreciéndote el pórtico románico de Santa Mariña de Caldas (Km 68,200). Ya en Caldas, una vez superado el puente sobre el Umia, a treinta metros, el Camino se introduce por el casco antiguo de Caldas de Reís. Tus pies agradecerán la fuente termal donde unos leones vomitan sin cesar un agua cálida y reparadora. La hermosa Calle Real te acerca hasta la Ponte Bermaña, magnífico y bien conservado puente medieval, con fuente cercana. La capilla de un santo caminero, la Capilla de San Roque, da paso, 200 metros después, al valle del Bermaña, que seguirás por otro antiguo tramo nuevamente rodeado por bosque autóctono y vegetación de ribeira. Cercana, pero fuera del Camino, vigila el paso la iglesia románica de Santa Mariña de Bemil. Referencia de tus buenos pasos será el solitario lugar de Lavandeira.
Te sigue envolviendo un bosque digno de leyenda artúrica para subir, suavemente, hasta Cruceiro (Km 73,800) . Allí, un viejo leguario con un reloj de sol te indicará el punto en que debes cruzar la N-550. Pronto aparece el extraordinario conjunto de Santa Mariña de Carracedo (iglesia, rectoral y soberbio hórreo de 16 "poios"). Tus inseparables compañeras, las flechas amarillas, te van acercando hasta O Pino, primero siguiendo la pista, cercana a la autopista, que sigue a Casal de Eirigo, para cruzar después la autopista por un paso superior y situarte ya en las proximidades del campo de futbol de O Pino (Km 77,5). Aquí las flechas (y un mojón de la Xunta de Galicia) te sitúan pronto en medio de un bosque profundo, donde el silencio sólo es interrumpido por el canto del mirlo y el ruiseñor en los atardeceres. Te acompaña, cercano y amigo, el río Valga, con sus molinos: Muiño de Xan Gago, Muiño da Insua, Muiño do Nabal, Muiño de Salleiros... Ya estás en San Miguel de Valga, que muestra al caminante el emblemático conjunto de su iglesia barroca y la espléndida rectoral (con fuente adjunta). Pasada la rectoral, a pie de Camino, hay una taberna que ejerce además de supermercado. Superada la rectoral, el trazado se interna a la izquierda por buen Camino en el lugar de Cimadevila. Sigues a Fontenlo y otra vez te rodearán los pinares, mientras continúas tu marcha por buenos caminos de tierra. En Condide tendrás dos opciones: Seguir por el mismo Condide o continuar por una pista de aguas también señalizada. Ambas te llevarán ante la antigua (y recién restaurada) Iglesia de San Luís de Cesures. Una gasolinera te indica el nuevo encuentro con tu vieja conocida la N-550, donde verás un antiquísimo cruceiro. El puente sobre el Ulla te encamina hacia Padrón, en donde te adentrarás siguiendo el mismo Camino que siguieron los restos del Apóstol en su balsa de piedra. Continúa por todo el Campo de la Feria, al final y en un pequeño alto encontrarás la fuente y el Convento del Carmen. Allí está el albergue. (Ver albergues).
ALGUNAS NOTAS A ESTA ETAPA - Atento a la salida de Pontevedra, evitarás perder tu tiempo si tomas la Rúa da Santiña. - Vas a caminar por algunas de las "congostras" más auténticas y hermosas de Galicia, pero también, como en todo el Camino, encontrarás barro al punto de tener que bordear el Camino en algunos lugares (Castrado). Perfil muy llano en toda la etapa. - Es una etapa de longitud extrema por mor de ir de albergue a albergue. Ten en cuenta que te podrás, tal vez, alojar en el polideportivo de Caldas de Reís (generalmente muy sucio) o en cualquiera de los hoteles y pensiones de Caldas. - En O Pino, el dueño de un bar suele hacer la gracia de pintar flechas en dirección a la N-550 (ahí está su bar, claro). Ve atento a los mojones de la Xunta sino quieres perder el Camino a San Miguel de Valga. Si en el espacio de un kilómetro no has visto mojón alguno da la vuelta, te han perdido. - En Caldas tienes de todo, incluso la posibilidad de un inocente chapoteo en sus aguas termales. - Padrón es el epicentro de todas las tradiciones jacobeas. Imprescindible la visita al "pedrón" en la Iglesia de Santiago, la subida (si hay fuerzas) a Santiaguiño do Monte o a los lugares habituales del culto rosaliano (casa museo de Rosalía, etc.)
ACTUALIZACIÓN EN ABRIL DE 2004: Los nuevos albergues de Barro y Caldas de Reis (ir a la sección "albergues" de esta misma web, permiten otras opciones en la realización de esta etapa) |
PADRÓN - SANTIAGO DE COMPOSTELA 20 Kms.
La ruta sale de Padrón por la calle Bordel. Atraviesas la N-550 en el Km 86,200 y deberás bordear la antiquísima colegiata de Iria Flavia. Detén tus pasos, merece la pena, de aquí salió el obispo Teodomiro en pos de unas luces que brillaban en el monte Libredón, lo que luego sería Compostela. Ante ti se mostrará el bello cementerio de Adina (cantado por Rosalía de Castro) y los antañones sepulcros que rodean el templo. Un poco más allá, las casas de los canónigos, el Museo de Camilo José Cela y un gran cabezón de Don Camilo, en una pequeña alameda. En el mismo cementerio, al pie del Camino y de un viejo olivo, está su tumba. Vuelve sobre tus pasos (son pocos metros) y continúa por Iria entre viejas casas. Ahora, una vez superada la antigua estación de ferrocarril y la casa de los Cela-Trulock, no te quedarás más remedio que seguir la N-550. No desesperes, será por breve espacio, en el Km 88 una pista de hormigón te conduce hasta Romarís. Estás en pleno camino medieval, y vas a recorrer aldeas que recogen y mantienen todo el sabor de una ruta sagrada en Galicia. El Camino entre Padrón y Compostela ha sido siempre Camino de Peregrinación de ida y vuelta, Camino Portugués, Ruta Rosaliana, en definitiva un itinerario profundamente sentido por todos los que lo recorren y también por los que lo habitan. Atravesarás aldeas de extraordinario valor etnográfico, casi sin solución de continuidad: Romarís, Rúa, Rueiro, Cambelas, Anteportas, Tarrío, Vilar... para entrar en otro espacio sagrado, A Esclavitude, con su fuente milagrosa y el espléndido ejemplar del barroco que es el Santuario da Eslavitude (XVII-XVIII). Cerca, lo que fue antiquísima posada donde sobrevive una taberna que aspira a tienda. (Buen aguardiente, mejor licor-café). Las flechas amarillas, a cien metros del santuario, te dirigen a una pista asfaltada que te hace ganar, entre muros, otra bella iglesia, Santa María de Cruces. Más pinares, más camino de tierra y otra bellísima aldea, Angueira de Suso, a la que descenderás bruscamente tras cruzar las vías del ferrocarril. Caminas bajo parras (una bendición en el verano) y pronto estarás en Areal. A la salida de esta aldea (Km 94) y, primero por asfalto y luego por buen camino de tierra, desembarcas en la N-550. |
|
De nuevo son pocos metros y, de paso, te despides de ella, estás divisando ya el Pazo de O Faramello (donde los italianos Piombino y Gambino montaron una fábrica de papel en 1710). Antes de llegar a Rúa de Francos (donde llegas en suave ascenso y con la calzada romana oculta en un bosque a tu izquierda), observarás el edificio del semafórico e intermitente albergue de Teo (suponemos que esperando una mano amable para abrirlo).
Atención en Rúa de Francos. Aparte de encontrarte con uno de los más bellos cruceiros de toda Galicia, tienes muy cerca otro mito del Camino Portugués y de todos los Caminos: El Castro Lupario (lleno de maleza y de abandono), desde donde la malvada Reina Lupa de la leyenda jacobea acechaba a los atribulados discípulos del Apóstol. Pero tú debes seguir hasta el Ponte da Pedreira, saludando luego una antigua imagen policromada de San Antoniño, en Areeira, en los muros de lo que fue antigua posada de caminantes y arrieros. Un aserradero te ve pasar en dirección a A Grela, donde el Camino hace un zig-zag por haberse perdido en medio del caos producido por la construcción de unos chalets. Ya se han acabado las antiguas aldeas, la proximidad de Santiago se hace notar en las modernas viviendas unifamiliares que te salen al paso. Pero poco te debe importar ya, estás muy cerca de tu meta, superas en O Milladoiro los accesos de un moderno polígono industrial y, de nuevo, recuperas el viejo trazado, entre pinares, hacia el Agro dos Monteiros. Dejas a un lado una solitaria sub-estación eléctrica y, de súbito, en el alto, se te aparece la ciudad del Apóstol en todo su esplendor. Estás a 250 metros de altitud, en el Agro dos Monteiros, auténtico Monte del Gozo del Camino Portugués. Te espera ya un bajar jubiloso. Pero sin duda caótico, todas las entradas a Compostela lo son, sin excepción alguna. Sigue las flechas por Santomil y Amañecida, pasa el Hospital General, continúa por A Choupana y ya estás en Compostela. La Rúa Rosalía de Castro te va situando ante la Alameda y la antigua Porta Faxeira. Luego la Rúa del Franco te llevará hasta la Catedral. Has llegado, buen Camino.
ALGUNAS NOTAS A ESTA ETAPA - Si tienes intención de llegar a la misa del peregrino (12 de la mañana), recuerda: Te quedan por delante 20 Kms desde Padrón y la distancia engaña. Merece la pena hacer este soberbio recorrido con tranquilidad, pausadamente. - Merece también la pena detenerse a hablar con la gente, muy habituados a los peregrinos pero sin las "masas" del Camino Francés. Y también visitar las viejas iglesias, aquí generalmente abiertas. - Encontrarás mejor piso que en anteriores etapas e, igualmente, un perfil muy suave. - Sólo encontrarás, sin desviarte del Camino, tienda y bar en A Esclavitude. - Paciencia, mucha paciencia, con la caótica entrada a Compostela. Hay 20 kilómetros a Compostela desde Padrón, pero durante otros buenos dos kilómetros te esperan las calles de la ciudad del Apóstol. |
|