|
En este lado del mar, hoy comienza la primavera. Día radiante de sol, temperatura muy agradable y yo frente al ordenador tratando de recordar que fue de mi primer Camino de Santiago; no pasa un segundo, cierro los ojos y me traslado a mis preparativos.
Yo, como persona adaptada a grandes ciudades, viviendo con todo el confort que me da mi trabajo, consumidor nato de cualquier tecnología que me haga más fácil mi vida, estoy frente a mi mochila, sobre la cama, con 8 kilos de todo un poco, que harán de mi vida un calvario. Yo, acostumbrado a bañarme con agua muy caliente, usar shampoo para cabello seco, luego crema de enjuague capilar, secarme con una toalla de 2 metros cuadrados, bien calentita, pisar en una alfombra luego de salir de la ducha, estoy viendo atónito media pastilla de jabón lagarto y una toalla de 50 cms. con la que tendré que arreglarme durante 20 días. Yo, acostumbrado a cambiarme diariamente de camisas, pantalones, medias, haciendo hermosos conjuntos con los zapatos, veo atónito un par de pantalones desmontables, dos camisas iguales, 3 medias y tres calzoncillos que serán todo mi vestuario durante 20 días.
|